22, feb
Volar con Ryanair: equipaje, facturar, precios...
Volar con la compañía de bajo coste Ryanair no es tan peligroso como contaba.
Por suerte, tras un viaje de 2 horas con ellos, tengo buenas expectativas (tratándose de una low cost), así que paso a detallar los pros y contras.
A FAVOR:
1. El coste: Vuelos muy baratos desde cualquier parte de Europa (Santiago-Londres(i/v), con todo (tasas, maleta facturada, etc...): 70 euros.
2. Aviones nuevos: Los Boing 737 de Ryanair son bastante nuevos
3. Puntualidad: aunque no debe generalizarse, los dos vuelos que tomé con Ryanair fueron puntuales (en su llegada, ya que en el de ida a Londres salimos con retraso y llegamos con antelación...).
4. Facilidades en el vuelo: en el caso de viajar a Londres, se pueden comprar los billetes de tren/autobus del aeropuerto-ciudad-aeropuerto desde el propio avión, en efectivo o con tarjeta.
EN CONTRA:
1. Psicología del bajo coste: quiero decir, reducido espacio entre asientos, asientos no-reclinables, servicio bar sólo de pago, tripulación menos cualificada que en otras compañías (eso parece) aunque muy amable en prestar ayuda.
2. Facturando: largas colas (se recomienda personarse 2 horas/2:30 horas antes de la salida del vuelo. El límite de equipaje a facturar son 15 kilos y por cada maleta facturada cobran 9 euros.
El equipaje de mano no puede exceder los 10 kilos y las medidas standar generales que tienen la mayoría de las compañías (con una mochila no debería haber problema)
3. Atención al Cliente: en aeropuertos como Stansted(Londres) no hay problema ya que practicamente está monopolizado por Ryanair, así que te puedes encontrar a gente de la compañía en cualquier lugar; pero en aeropuertos más pequeños es más complicado hacer una reclamación o consultar algo.
4. Avión en pista y otros: al ser una lowcost pues tiene algunas delicadezas como que generalmente para acceder al avión siempre hay que acceder por escalerilla en pista (sin autobús); los billetes son un tanto rudimentarios y no hay asientos numerados, así que no es raro ver a la gente correr por la pista para llegar antes al avión y coger los mejores sitios.
Como vemos, los pros y contras son iguales. En cuanto al vuelo, es normal, como cualquier otro. En mis vuelos Santiago-Londres-Santiago no hubo practicamente ninguna turbulencia y los aterrizajes fueron precisos como con cualquier otra compañía.