Es tema hace un tiempo en los alrededores de Barcelona, y es que la industrialización que hubo por esas tierras desde finales del siglo XIX hasta los 80' fue impresionante, pero ahora hay un problema, el aumento de la población, la búsqueda de espacios verdes y el cese de la actividad en las fábricas; ¿consecuencia?, un montón de edificios con historia.
Pero ¿qué hacer en estos casos?, en general, hay dos posturas, las que dicen que los viejos y grises edificios deben ser derruidos en favor de edificios de viviendas y zonas verdes; y los que dicen que son un monumento que tiene una historia y que no debe ser derruido sino que debierase tener en cuenta para la estética de la ciudad.

Un ejemplo de esto son 'las tres marias' (foto arriba), tres chimeneas de una planta térmica situada en Sant Adrià, cerca de Barcelona (ver artículo). Nacidas en los años setenta y con una fecha de caducidad, el 2010, cuando la térmica dejará de funcionar. De nuevo la discusión, ¿derruir una fabrica obsoleta o embellecer un monumento histórico?

Algo parecido pasa en Vigo, Galicia, con la Panificadora. Se trata de 7.000 metros cuadrados construidos en 1930 y en actual abandono. Hasta 1981 estuvo abierta dedicada a la producción de harina y pan. Después de muchas dudas, la incógnita sigue en el aire y todavía no se sabe el futuro de este edificio, que algunos califican de hito arquitectónico y otros de foco de ruina.

Esto son algunos ejemplos en España de políticas que ya se llevaron a cabo en lugares como Lisboa, Londres o Amsterdam; donde las zonas industriales (y sobre todo portuarias) se reconvirtieron, manteniendo su estructura, en lugares de ocio y entretenimiento.

El debate está abierto.

Actualización: de esto también habló Juan J. Lopez Sobejano en su blog de turismo y viajes.

Imágenes: Markhus / perso.wanadoo.es/festadapalabrasilenciada