En 2003, con motivo de la guerra de Iraq, muchos restaurantes estadounidenses cambiaron, tal y como lo hizo en el consistorio americano (the US House of Representatives), el nombre de las patatas fritas: de french fries pasaron a ser freedom fries por el motivo, dicen, "de mostrar el disgusto de muchos de los representantes del Capitolio tenían hacia las acciones de Francia" en la guerra de Iraq.
Pues bien, ahora todo vuelve a su cauce y cuando viajemos a los Estados Unidos volveremos a comer French Fries y no Freedom Fries ya que así lo confirmó el Capitolio. "Las french fries han vuelto al menú del Capitolio, al menú presidencial y nuestras relaciones an vuelto a su cauce".

Entre tanto, los Belgas siguen diciendo que fueron ellos y no los franceses quienes inventaron tal manjar.